Sobrepeso e Hipertensión

Sobrepeso e Hipertensión


El sobrepeso desencadena multitud de trastornos que ponen en peligro la salud, entre ellos la hipertensión. Esto es especialmente peligroso porque la hipertensión y el sobrepeso actúan de manera conjunta para aumentar el riesgo cardiovascular.

El exceso de peso trae consigo una multitud de trastornos asociados. Algunos de ellos se relacionan con los sistemas osteomuscular o digestivo. Otros tienen que ver con el sistema cardiovascular: entre estos se encuentra la hipertensión.

Pero el peligro de la hipertensión no es la hipertensión en sí misma, sino el riesgo cardiovascular que lo acompaña. Produce un inmenso aumento de las probabilidades de experimentar un infarto. El sobrepeso por sí solo ya aumenta el riesgo de fallos cardiovasculares. Es por eso que cuando aparecen simultáneamente el sobrepeso y la hipertensión dan lugar a un riesgo cardiovascular.

A continuación se explicarán los eventos que conducen a desarrollar una hipertensión a partir de un sobrepeso.

Actividad adrenérgica.

En el curso del sobrepeso se produce un aumento de la actividad adrenérgica, es decir, de la adrenalina. Esto da lugar a multitud de eventos que, por un lado, promueven la hipertensión, y por otro lado, aumentan el riesgo cardiovascular.
La adrenalina produce vasoconstricción generalizada, es decir, reducción del calibre de las arterias. Esto de por sí da lugar a aumento de la tensión arterial. Pero también produce vasoconstricción de las arterias coronarias, lo cual aumenta en gran medida el riesgo de infarto.

Aldosterona.

Por una serie de mecanismos a nivel renal, aumenta la concentración de aldosterona. Esto, también a nivel renal, da lugar a una mayor reabsorción de sodio. Grandes cantidades de sodio aumentan las cifras de tensión arterial.

Problemas con la memoria o la comprensión. 

La alta presión no controlada también puede afectar tu capacidad para pensar, recordar, y aprender. Los problemas con la memoria o la comprensión de conceptos son más frecuentes entre las personas con presión arterial alta.

Insuficiencia cardíaca.

Para bombear la sangre contra la presión más alta en tus vasos, el músculo del corazón se hace más grueso. Eventualmente, el músculo más grueso puede tener dificultades para bombear suficiente sangre para satisfacer las necesidades del cuerpo, lo que puede causar insuficiencia cardíaca.

Medidas para el control de sobrepeso e hipertensión.

Existen tratamientos farmacológicos y quirúrgicos destinados al control del sobrepeso y la hipertensión. Sin embargo, lo más efectivo son las llamadas medidas conservadoras. Este término hace alusión a aquellos cambios en el estilo de vida destinados a la corrección del trastorno que se sufre.

El control del peso se considera el pilar fundamental del tratamiento no farmacológico de la hipertensión. Todas las personas con hipertensión y sobrepeso deberían iniciar un programa de reducción de peso. Este programa debería suponer una reducción de la ingesta calórica y un aumento de la actividad física.

La actividad física debe ser moderada y adecuada a la edad y a las posibilidades de la persona. Es recomendable realizar actividades aeróbicas, es decir, aquellas de moderada intensidad pero que es posible mantenerlas durante un tiempo considerable. Ejemplos de actividades aeróbicas son nadar, correr, caminar, ir en bicicleta…

Estos ejercicios aeróbicos están encaminados a poner en marcha el mecanismo cardiovascular del organismo. Es por esto que la frecuencia cardíaca durante los mismos ha de verse aumentada, con el fin de poder aumentarla cada vez un poco más y conseguir cada vez un organismo más sano.